fbpx Skip to main content

La ceniza: un recurso olvidado.

Un hecho que me sorprende enormemente cuando me paro a pensar es la capacidad humana de olvidar.

Desde el principio de los tiempos, la ceniza se consideraba, más que un residuo, una materia prima con múltiples aplicaciones. En la prehistoria se usó para curtir pieles y reducir metales; existen referencias de que en Babilonia, en el año 2800 a.C. ya se utilizaba para la fabricación de jabón y los romanos la usaron para lavar la ropa en sus lavanderías. acto del que generó la expresión todavía en uso de ‘hacer la colada’. Esta técnica de limpieza de ropa ha estado vigente en las zonas rurales en España hasta los años 50 (s.XX).

Con la llegada de la industrialización el valor y las posibilidades de las cenizas quedaron eclipsados con la aparición masiva de productos químicos industriales.

Me reconforta y da esperanza el hecho de que, si han sido necesarios tan solo 70 ú 80 años para ‘olvidar’ lo que se llevaba haciendo ‘toda la vida’ e incorporar en nuestros hogares infinidad de productos no muy saludables, bien somos capaces de ‘olvidar’ nuestros hábitos actuales, volver nuestra mirada a los saberes del pasado.

Recordar y poner en práctica las propiedades y usos que puedo dar a las cenizas, me ha permitido ahorrarme el trámite de comprar un montón de productos químicos, nocivos e innecesarios (¡con sus consiguientes envases!).

Me satisface pensar que con mis acciones contribuyo a ‘olvidar’ los hábitos nocivos adquiridos en los últimos tiempos y a vivir un poco más en equilibrio con el planeta.

Comparto con vosotros los usos de las cenizas que he rescatado hasta el momento:

  • Mezcladas en la tierra de cultivo incrementa el Ph (alcaliniza) y aumenta el contenido de potasio, que es un elemento indispensable para el crecimiento de las plantas.
  • Espolvoreadas en la huerta son útiles en el control de plagas de hormigas, caracoles y babosas.
  • Se puede utilizar para pulir metales por su efecto abrasivo.
  • Inhibe el crecimiento de algas y mohos, en estanques o zonas húmedas de patios, terrazas o jardines.
  • Absorbe olores  y a tal efecto se puede colocar un platito en la nevera.
  • Absorbe la humedad y de la misma manera podemos colocar un recipiente con ceniza en zonas húmedas para controlarla.
  • Sirve para apagar fuegos de llamas de alta temperatura, clase B (como el causado por aceite o grasas), de la misma manera que se usa la arena.
  • En zonas afectadas de ébola y cólera, se recomienda lavar las manos con cenizas para prevenir la transmisión de éstas enfermedades,  al convertirse en un potente desinfectante alcalino al contacto con el agua.En el gallinero, hacer una cama de ceniza y paja absorbe humedad y olores, y también es útil para controlar las pulgas que afectan a las gallinas.
  • Hasta hace no mucho, en zonas rurales se ha usado para lavarse los dientes.
  • Para la elaboración de lejía de ceniza y jabón de potasa, que es un jabón de consistencia cremosa, con usos en higiene del hogar, personal y en la huerta.

Si te interesa aprender a elaborar tu propia lejía de ceniza, visita nuestra página Aprende a hacer lejía de ceniza donde iremos publicando las fechas de los talleres online, y lugares en el caso de los talleres presenciales. Si quieres que te avisemos por email de nuestras próximas convocatorias o quieres realizar un taller en tu localidad, mándanos un email a taller@lejiadeceniza.com y te mantendremos informado.

Si tu también quieres ‘olvidar’ ciertas cosas, te animo a compartir y enriquecer ésta comunidad compartiendo otras maneras de utilizar de las cenizas, conocidas por vuestra zona o por tradición familiar.

Gracias por tu contribución.

¡Salud!

Marta

Escribe tu comentario