Contenedor amarillo: reciclador de conciencias.

Cuanto más sé sobre el turbio negocio del supuesto reciclaje del plástico más urgente me parece llevar mis acciones al extremo y dejar de consumir plásticos de manera radical.

Hasta hace poco separaba mis residuos plásticos meticulosamente para facilitar su reciclado después de que yo -muy bien instruida por los interesados- los depositara en el contenedor amarillo.

Pues resulta que todo ese trabajo es en vano y lo único que recicla ese contenedor es mi conciencia, porque ahora sé que:

  • No vale la pena ‘reciclar’ (echar al contenedor) ningún plástico menor a 10x10cm (incluidos envases de yogur, tapas y tapones… e infinidad de cositas y plastiquitos que se generan a diario), porque los mismos son descartados en un proceso de cribado por un trómel de esa medida.
  • Tampoco sirve de nada poner en el contenedor amarillo plásticos PEBD (4) (Polietileno de Baja Densidad), bolsas, envoltorios de alimentos secos (tipo pasta, etc.), metalizados, ni los coloridos de snacks, galletas, dulces, café… ni botellas de plástico fino entre otros, porque son muy difíciles de reciclar y por eso, son seleccionados mediante aspiración para ser desechados.
  • También parece que hay máquinas que seleccionan por colores, porque además no cualquier plástico de cualquier color puede ser reciclado…

Desmotivador ¿no?

Desde que he recopilado y ordenado ésta información en mi cabeza, estoy poniendo todos estos envases -que antes ‘reciclaba’- en el cubo de la basura ‘general’ y cada vez que lo hago me da una punzada en el estómago.  Porque este sencillo gesto hace más evidente a dónde van a parar realmente, hace más obvio para mi conciencia la cantidad de residuos no gestionables que mi manera de vivir genera y pone en evidencia la insostenibilidad del modelo imperante de distribución y sobreconsumo.

Antes o después no tocará transitar la senda del decrecimiento….().
Vivir mejor con menos es algo a lo que nos tenemos  que acostumbrar por las buenas o la que nos adaptaremos por las malas.
Alberto Vizcaino López – Autor del libro ‘Contenedor amarillo S.A.’

Yo lo tengo claro, y tú?

Salud para todos y buenos alimentos (sin envases, por favor!)

Marta
Reciclar en el contenedor amarillo El turbio negocio del contenedor amarillo

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